Soy Carlos y envío reflexiones crudas desde una cabaña en medio de un bosque para quienes creían que su fidelidad al sistema era una virtud y han descubierto que es una deuda.
No fui astronauta que era el sueño de cuando era niño.
No ayudó que fracasara en los estudios y llegara tarde a casi todo, incluido la universidad.
Durante el tiempo que trabajé de educador y terapeuta en Madrid, me hice más mediocre, más pobre y más inadaptado.
Así que nada fue tan gratificante como el día en que me marché con mi mujer a vivir a una cabaña en medio de un bosque en México.
En aquella cabaña, tuve la incertidumbre de ser un marginal y un incapaz de alimentar a mi familia.
A cambio, entendí algo:
Nunca hubo tantas herramientas, tantos maestros, tantos retiros, tantos podcasts, tantos protocolos de meditación, tantos libros sobre el despertar.
Sin embargo, puede que hayas llegado a la conclusión de que meditar más, tomar más psicodélicos, seguir a más maestros de Instagram no hace que salgas ni un milímetro del territorio que te mantiene atrapado.
En realidad, el consumo del desarrollo personal es parte del mismo paradigma que genera el problema.
La industria del bienestar con la psicología clínica y la espiritualidad de mercado te mantiene dentro de la Zona de Resistencia.
El maquillaje no cambia el nivel de conciencia al que perteneces. Incluso te vuelve más sofisticado. Y eso, paradójicamente, inflaciona el ego y te aleja de la solución.
Así que cruzar a otro nivel es realmente difícil.
– Necesitas saber distinguir entre la Magia Verdadera y la Magia Falsa.
– Necesitas desenredar las lealtades ciegas que te atan al pasado.
– Necesitas comprender la manera de apalancarte en la Fuerza A.
Lo comprenderás mejor con los 101 principios de los Caballos Oscuros. (El Enlace al documento te llega en el primer correo).