HAY DOS VIDAS POSIBLES.
La que la sociedad, tus padres, tu pareja, tu trabajo, tus hijos… esperan de ti.
Y la vida no vivida que tu alma quiere de ti.
Entre las dos se encuentra un abismo que te genera resistencia.
Si has llegado a la mediana edad habiendo tratado de encajar en el molde es posible que te sientas inocente mientras ojeas las redes sociales en el retrete, aunque tu lealtad te habrá dejado sin oler la verdadera libertad y prosperidad.
En el extraño caso de que creas que todavía estás a tiempo de vivir la vida no vivida.
Entonces tendrás que Cruzar el Abismo.
A cambio, la vida te dará la oportunidad de fundirte con lo que han venido a hacer y estás destinado a ser, que no es poco.
Han descubierto 3 cosas:
→ Cada una de nuestras decisiones siguen lealtades internas que no son evidentes y que organizan las relaciones, la salud, las finanzas, el propósito…
→ Se han esforzado en cumplir con la primera parte de sus vidas. (Ahora quieren que el contenido -de dónde obtienen la energía, a qué se dedican, con quién viven- esté alineado con quienes realmente son).
→ Cruzar el Abismo conlleva pasar hambre y frío. No es para todos.
Analizo lo que te mantiene atrapado en tu Zona de Resistencia y cómo puedes acceder a tu Zona de Autoridad. (Eso es Cruzar el Abismo).